Corresponde a aquellas gallinas propias de una región determinada, caracterizadas por su alta diversidad genética, su capacidad de adaptación a condiciones agroecológicas y climáticas locales, su versatilidad productiva dada su aptitud para producir carne, huevos y pie de cría en ciclos continuos que pueden perdurar por periodos muy prolongados bajo un sistema de manejo tradicional, las gallinas criollas son aves que conservan su rusticidad, lo que las hace muy resistentes al ataque de las enfermedades.
En sistemas de producción semi-intensivos e intensivos, destacan razas como Lohmann Brown, conocida por su fortaleza en la producción de huevos grandes y su alta adaptabilidad. La Isa Brown, de plumaje rojo, es una buena ponedora precoz, con un ciclo de 18 a 80 semanas y un pico de puesta del 95%. La Hy Line es equilibrada y persistente, mientras que Babcock Brown y DeKalb Warren, gallinas ligeras, producen hasta 300 huevos al año. Todas ofrecen excelentes características en viabilidad, producción y calidad de huevo.